Publicado: 9 de Marzo de 2016

El acoso escolar ocurre cuando el mismo estudiante es lastimado repetida e intencionalmente. El perpetrador es alguien contra el cual a la víctima le resulta difícil defenderse.  Los menores carecen de las habilidades sociales necesarias para enfrentarse a esa persona, por lo que debe ser trabajado tanto desde el centro escolar como desde la familia.

Repetidamente es cuando el mismo estudiante es sometido una y otra vez a acciones maliciosas y dañinas de otros. El acoso escolar puede continuar a través de varios grados de la escuela primaria a la intermedia. Intencionalmente significa que el propósito u objetivo de las acciones es dañar, herir y causar sufrimiento. A veces se puede lastimar a alguien sin querer. En tales casos, hay que resolver la situación aunque no sean hechos considerados acoso por definición. El decir que la víctima tiene dificultades para defenderse significa que de alguna manera existe un desequilibrio de poder o fuerza entre el acosador y la víctima. La víctima puede ser alguien físicamente débil, muy tímido o ser nuevo en la clase y aún no haber podido formar un círculo de amigos que lo protejan contra el acoso escolar.

Según las investigaciones, entre un 10 a un 20% de los estudiantes de escuela primaria y entre un 5 y un 10% de los estudiantes de escuela intermedia es víctima sistemática de acoso. Muchos de estos estudiantes no le dicen a nadie sobre el acoso. A menudo la causa detrás de este silencio es el miedo a que el acoso empeore o el haber tenido experiencias previas de contar lo sucedido pero no haber recibido ayuda. Admitir que nuestros amigos no nos aceptan es difícil para cualquiera. 

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